
Sentí tu mirada recorriendo mi espalda
mi piel se erizaba a cada recorrido
que en ella dejabas..
Ardían mis ganas, te deseaba
no podía separarme
eras como un imán en mis entrañas.
Y quería que tus manos
tomasen las riendas de tu mirada,
que fuesen ellas las que saciasen mis ganas,
suavemente se deslizasen por mi espalda
sintiendo cada contorno de mi figura
al mismo tiempo que jugueteabas.
Mi boca deseaba tus labios,
deseaba sentir el sabor de tu lengua
encendiendo más mi fuego,
quería perderme en un largo, sensual
y apasionado beso,
de esos que provocan que las piernas tiemblen,
de esos que provocan un calor
que no se da apagado sin otro fuego.
Deseaba empujarte hasta la cama
apoderarme de tu cuerpo
poniéndome encima de tu pecho
y dándote a beber de mi néctar.
Deseaba sentirme entre tus manos
sin poder pensar con certeza,
dejándome llevar por tu sexo
galopando entre tus jadeos
sin dejar de sentirte y de decirte
que soy tuya y que hagas conmigo lo que quieras.
mi piel se erizaba a cada recorrido
que en ella dejabas..
Ardían mis ganas, te deseaba
no podía separarme
eras como un imán en mis entrañas.
Y quería que tus manos
tomasen las riendas de tu mirada,
que fuesen ellas las que saciasen mis ganas,
suavemente se deslizasen por mi espalda
sintiendo cada contorno de mi figura
al mismo tiempo que jugueteabas.
Mi boca deseaba tus labios,
deseaba sentir el sabor de tu lengua
encendiendo más mi fuego,
quería perderme en un largo, sensual
y apasionado beso,
de esos que provocan que las piernas tiemblen,
de esos que provocan un calor
que no se da apagado sin otro fuego.
Deseaba empujarte hasta la cama
apoderarme de tu cuerpo
poniéndome encima de tu pecho
y dándote a beber de mi néctar.
Deseaba sentirme entre tus manos
sin poder pensar con certeza,
dejándome llevar por tu sexo
galopando entre tus jadeos
sin dejar de sentirte y de decirte
que soy tuya y que hagas conmigo lo que quieras.

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