
Me muevo por impulsos y hoy... hoy voy a por ti, vestida para saciar el ansia que se revuelve en mi vientre y desgarra mi piel....
El estómago cerrado, esta vez apenas estoy atenta a la conversación…
Estoy en otras, valorando, decidiendo, rematando ese plan maquiavélico y perverso, y la humedad de mi sexo no hace mas que apremiarme a levantarme de la silla.. Y el corazón que bombea sangre, más cantidad, rápido, más rápido
Se abre la veda, y buscas contacto. Tu mano recorriendo mi culo, de una a otra nalga, por encima de esa finísima tela….
Cómodo y cercano mi lengua busca desesperadamente ahogarse en tu saliva…
Caliente, muy caliente. Y mi ropa cae al suelo, y la tuya la hago desaparecer...
Piel contra piel, ya no hay donde ocultarse...
Te miro a los ojos, miro tu daga, y bajo deslizando mi lengua sobre tu vientre, abro la boca intentado abarcarla por completo....
Tu musculatura tensa, cuando de repente empujas y me llenas hasta doler
Estoy perdiendo el control
Me revuelvo, me retuerzo, lucho por evitarlo, pero no sueltas mis muñecas y arremetes con furia y pasión, queriéndome partir en dos.
Y mis pensamientos se volatilizan formando extrañas columnas, que se entremezclan como el humo en una espiral ascendente...
Mi cuerpo deja de pertenecerme. Mi cabeza está colapsada de placer
Y Puedo verme desde arriba, completamente abierta, temblando y abandonada mientras sujetas con firmeza mis muslos mojados en sudor, el cabello pegado a la cara y mi cuerpo recibiendo el cruel impacto de tus embestidas. Me asusto, ¿me supera?
Esa extraordinaria sensación de estar al borde de la pérdida de conocimiento para de repente, sumirme en un profundo estado de éxtasis
Y ya no importa, el miedo desaparece, todo deja de tener importancia, tan sólo tu imagen turbia que me devuelven mis ojos vidriosos….Porque estoy subiendo, subo, me elevo...
Descargando tensión en pequeños espasmos casi eléctricos…
Y de nuevo la sangre fluyendo, y recuperando poco a poco la funcionalidad .
Y te miro…. Y tu verga continúa golpeándome sin cesar… fuerte, dura y devastadora…
Ahora tus dedos trabajando obscenamente, introduciéndolos violentamente para luego llevarlos a mis labios
Y vuelve tu boca a retomar protagonismo lamiéndome lascivamente, despacio, de abajo a arriba...
Y no puedo hacer nada por detenerte, tan sólo sujetarte la cabeza y abrir más aún si cabe, las piernas. Contoneándome febril y lujuriosa como una perra, buscando el pleno contacto, y perdiendo la poca vergüenza que me queda…
Sin orden y sin reglas, dejándonos envolver por el momento…

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