
Me gusta el sexo con tiempo. Con cambios de ritmo. Con juegos. Sin prisas. Con morbo en las miradas y los actos. Disfrutando de tu placer y del mío. Buscándote. Escondiéndome. Saboreándote. Dejando que me comas entera. Oliendo. Escuchando. Palpando. Pero de vez en cuando no puedo evitar tener tanta prisa por hacer el amor contigo que no hay tiempo ni para quitarme mi tanguita. Y en momentos así un “arráncamela yaa” a tiempo es una bendición.

No hay comentarios:
Publicar un comentario